Felices Fiestas
Un poema de Navidad que, a través de la voz que advierte al niño Jesús de no nacer, denuncia la guerra y la violencia contra los inocentes, y termina con un brindis por la alegría y la vida.
¿No nazcas, niño Jesús!
Que a la tierra en que naciste
Han llegado unos señores
(yo los llamaría Herodes,
Asesinos de inocentes),
Que han matado a unos pastores
Y a los niños como tú.
Han convertido en infiernos
Los campos y las ciudades,
Han arrasado hospitales,
Destruido carreteras,
Asolado las escuelas
Y sembrado destrucción.
Y …¡Ojo si vas a nacer
A la derecha del río!,
La suerte estará contigo
Mas tendrás que avergonzarte
de haberte nacido allí.
Y, si por casualidad,
te naces allende el río,
Mejor que te den un tiro
y así dejas de sufrir.
No nazcas, niño Jesús,
Que la cosa está muy fea
En las tierras de Judea
Y lo puedes pagar tú.
Mejor quédate allá arriba
Donde estarás calentito
Tomándote un cafetito
Con amigos de verdad
Que nunca dicen mentiras…
Aunque cambien de opinión,
(dialéctica de cajón
Para quien quiera entender).
Y… A ver si al año que viene
Las cosas han mejorado
Y puedes nacer tranquilo
Donde te plazca nacer;
…Y hacemos un nacimiento
Con campanas y angelitos,
Pastores y villancicos,
Reyes Magos, mula y buey
Y Marías y Josés.
Y además, si te parece,
Ponemos un cagonet
Que provoque las sonrisas
Entre las gentes de bien.
Que la inmensa mayoría
Sólo quiere disfrutar
La alegría de vivir.
Y es un placer sonreír
Y brindar con los amigos
Con un vaso de bon vino.
Y que…
¡FELIZ NAVIDAD!